jueves, 30 de agosto de 2012

Viaje por España (Teófilo Gautier)

Entretengo mis ocios lo mejor que puedo leyendo libros viejos. Ahora mismo estoy con Viaje por España de Teófilo Gautier. Sorprende que un libro escrito hace exactamente 172 años se lea tan bien. Podía haber sido escrito en estos mismos tiempos. Incluso hay páginas que resultan plenamente actuales por razón de su objeto, como, por ejemplo, las que describen la catedral de Burgos, las pinturas de Goya o del Greco, la ciudad y catedral de Toledo, o el paisaje de Castilla. Otros objetos difieren radicalmente de la actualidad, como el ambiente del Paseo del Prado en las tardes de paseo, o de las posadas y mesones que él conoció, la inseguridad de los caminos, los bandidos y todo eso. Y, por supuesto, la incomodidad de los viajes, las calesas y carretas, los mulos y mayorales, etc. Estas pinceladas son las que le dan ese aire romántico de otros tiempos, que lo hacen más atractivo todavía. También hace grandes elogios de la horchata y de otros "refrescos" complicados, que se elaboraban incluso delante del cliente. A veces es minuciosamente descriptivo. Llama la atención, por ejemplo, el capítulo dedicado a narrar una corrida de toros. Yo creo que es un documento relamente valioso, hasta con nombres y detalles de la indumentaria de los toreros, "chulos", picadores, "espadas", etc. con una perfecta descripción de la plaza, que él llama "circo" o "anfiteatro", un poco al estilo romano. Porque uno llega a pensar que aquellos espectáculos, que no difieren mucho de las actuales corridas, tenían algo de espectáculo romano, sin más que sustituir a los gladiadores por toros, toreros, picadores y caballos. A pesar de que él se muestra enormemente interesado en el tema, se le escapa calificar al espectáculo de "feroz". Y así debía de serlo, cuando el matador o "espada" se jugaba realmente la vida ante 12000 espectadores anhelantes de impresiones fuertes. Porque en aquella corrida murieron además de 8 toros, 14 caballos, ante la vista exaltada de toda aquella gente. Otra cosa que te llama la atención es que las corridas en Madrid se celebraban todos los lunes del año, si no entendí yo mal, e incluso mañana y tarde. Y la plaza se llenaba totalmente con gente de todas las clases sociales. Claro, uno piensa que en aquellos tiempos no tenían fútbol. Yo solo asistí dos veces en mi vida a una corrida de toros y, si digo la verdad, no me gustó nada aquello. A pesar de la "ferocidad" del espectáculo, a Gautier no le desagradó del todo, pues llega a decir que "hay quienes aseguran que la civilización acabará con las corridas, pero que sería una pena" por no sé qué razones oscuras, que ya no logré entender.
La foto es de Sevilla, pero me imagino que esas calesas no deben ser muy diferentes de las que él conoció.

8 comentarios:

  1. Qué buena tu publicación, el libro no lo conocía. Gracias por asesoarnos. Cariños.

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  2. De nada, Norma. Que todo vaya bien. :)

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  3. Muy buena lectura… Horrible el espectáculo de los toros en aquel tiempo, que solo daban y aún dan, el reflejo de una España de pandereta. (Como puedes apreciar odio las corridas de toros) Un saludo.

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  4. Sí, aquella España debió de ser muy turbulenta. Fueron los tiempos de los liberales y los carlistas, las guerras...Los gobiernos apenas duraban un año o dos. Había una sucesión constante en el mando y el pueblo debía de estar bastante embrutecido. De todos modos de estos espectáculos hay muchos precedentes en culturas anteriores, entre los árabes y los romanos, por lo menos.

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  5. Hola Mario.
    ¿Cómo te va?
    Me ha gustado mucho tu entrada tan cargada de detalles de otras épocas.

    Yo no sé si es mejor un gobierno que dure uno o dos años a otros que duren siete u ocho y sirvan para consolidar a mafiosos que, alegremente, abran mucho las manos para pillar lo que sea y engrosar sus bolsillos...
    No lo sé.

    Un abrazo, majete.



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  6. Bienvenida, Towanda. Ya me extrañaba que no me regalases algún comentario. Espero que hayas tenido buenos días de descanso. Por aquí seguimos con sol todos los días, algo bastante inusual para esta tierra. Pues nada, ánimo y a seguir laborando. Hay que tener alguna confianz en los que nos gobiernan, si no, estamos perdidos. :)

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  7. Tengo confianza y esperanza en que vamos a salir del pozo. Lo que no sé es cuando.
    Aquì también hace sol y calor... Yo diría que demasiado.
    Disculpa mi tardanza en venir a saludarte.
    Un abrazo muy grande.

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